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El eterno problema para los conductores nóveles es el elevado precio que se encuentran a la hora de hacer un seguro con casi cualquier compañía. Esto ocurre cuando preguntamos precio en cualquier compañía generalista (Mapfre, Generali, Allianz, Plus Ultra...) aseguradoras que, normalmente, suele ofrecernos mayor confianza.

Evidentemente la edad y los años de carnet son factores determinantes cuando el tomador del seguro es una persona muy joven, no lo es tanto cuando pasamos de una determinada edad. Pero lo más importante para las compañías es saber a quién va a asegurar.

Las aseguradoras no quieren conductores que hayan tenido malos resultados en compañías anteriores, o que hayan tenido mala suerte porque recibieran golpes de terceros. Tampoco quieren clientes que hayan dejado de pagar sus pólizas en algún momento del fraccionamiento (algún trimestre, semestre...).


La respuesta es que las aseguradoras conocen estos datos a través de los antecedentes del tomador. Sin embargo, si el tomador no ha tenido nunca un seguro a su nombre, lo único que pueden consultar las compañías son los ficheros de incumplimiento de obligaciones dinerarias (asnef, equifax, rai...).
¿Cómo funciona todo ese entramado en las compañías?

Tengamos en cuenta que en la era de internet todo está informatizado y las consultas se realizan en segundos. Pongamos un ejemplo sencillo:

Pensemos en un gran ordenador administrado y controlado por una empresa externa al sector de los seguros. En ese gran ordenador, las aseguradoras graban los datos de sus clientes, NIF, NIE, CIF, matrícula, número de póliza y por supuesto, datos de siniestros o impagos.

Cuando vamos a una oficina de seguros, lo primero que nos piden es el número de póliza actual, el nombre de la compañía y nuestros datos personales. Toda esa información la introduce el gestor en el sistema informático de la aseguradora donde va a calcularnos precio, y en base a los datos que encuentre; es decir, en base a los antecedentes que haya registrados sobre nosotros; el sistema de la compañía le mostrará un precio u otro.

Conductor jove. Bonificación. Contratación de seguros.
pixabay
Si no hemos tenido siniestros y hemos cumplido con nuestros pagos, el presupuesto será interesante. Lo contrario hará que tengamos un precio recargado y caro.

Muchas compañías generalistas no dan precio directamente si no aportamos antecedentes. Y aquellas que lo dan, ofrecen unos precios muy elevados para aquellos tomadores que no figuran en los registros que hemos comentado.

Entonces, ¿qué hacemos para obtener un precio económico?

Algunos jóvenes optan por lo clásico, hacer el seguro a nombre de algún familiar para conseguir un buen precio. De esta forma, evitan pagar un sobre coste, aunque nunca irán adquiriendo bonificación al estar de tomador en la póliza otra persona. Además, cualquier siniestro hará que el tomador vea perjudicada su bonificación.

Hay otras formas de ir adquiriendo bonificación, evidentemente, pagando un seguro a nuestro nombre por elevado que sea el precio. Pero en este mundo de los seguros, donde la competencia es feroz, también podemos hallar una oportunidad mejor.

Y la podemos encontrar a través de las compañías telefónicas, las compañías low cost, como LÍNEA DIRECTA ó GÉNESIS SEGUROS que siempre nos van a ofrecer un precio mucho más barato. Durante el primer o segundo año, olvídate de los pensamientos típicos como "prefiero contratar con alguna oficina física", "en estas compañías todo es por teléfono", "no me ofrecen confianza". Estas compañías que te hemos citado anteriormente están en los convenios aseguradores y en cuanto al trámite de siniestros van muy bien. No contemples la mutua madrileña porque no conseguirás bonificación.

Cuando lleves un año de seguro, ya tendrás antecedentes y podrás preguntar precio en cualquier otra compañía, ¡ya tienes bonificación!, los precios tanto en las compañías generalistas como en las telefónicas te saldrán mucho más baratos.

No olvides que para poder anular legalmente una póliza debes comunicarlo a tu compañía por escrito y con un mes de antelación al vencimiento anual de la póliza. Por lo que, si tienes intención de mirar precios el segundo año, te aconsejo que lo hagas al mes y medio antes de cumplir la póliza. Así podrás dejar hecho tu nuevo seguro antes de anular el que tienes en el plazo que marca la ley.

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