Full width home advertisement

Post Page Advertisement [Top]

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), que es el organismo que supervisa el funcionamiento de la normativa y las buenas prácticas y usos financieros en la contratación de seguros, viene denunciando desde hace meses, según los registros que se desprenden de su Servicio de Reclamaciones; la mala praxis que las entidades bancarias llevan a cabo en su actividad de mediación de seguros con el afán de captar el mayor volumen de negocio posible.

¿Qué ocurre con la mayoría de estas entidades?

En un sector, el de los Seguros, cada vez con mayor competencia, la idea es vender seguros a toda costa, ya sean asociados a las operaciones financieras o a su red de clientes habituales, utilizando cualquier estrategia comercial para vincular la contratación de seguros a sus productos.

¿Cómo consiguen incrementar el volumen de negocio en este sector?

Pues según el organismo supervisor citado anteriormente, del informe de su inspección, se desprende que las entidades obligan a sus clientes a suscribir una póliza de seguros de vida o daños (hogar), vinculada a la concesión de un crédito hipotecario, póliza cuya forma de pago ha de ser a veces a prima única, es decir, por la totalidad de los años del crédito, un importe total que incluso ayudan a financiar dentro del capital hipotecario, sin ofrecer al cliente la posibilidad de fraccionar la prima, por ejemplo, de forma anual.

Esa circunstancia permite, entre otras cuestiones, que sea la entidad bancaria la que reciba el importe no consumido de la prima en caso de amortización anticipada del préstamo, en lugar del asegurado quien debería ser el que percibiera dichas cantidades.

Tampoco ve el inspector con buenos ojos que el banco obligue al cliente cuando éste hace una póliza de daños (de hogar), a incluir en la misma una cláusula a favor de la entidad hipotecaria, ya que no se ajusta al manual de las buenas conductas ni a la normativa.

La BANCA, los mediadores más vigilados
pixabay
Según EXPANSIÓN, el informe del inspector refiere que, en ocasiones, las entidades bancarias intentan vender a sus clientes productos confusos, donde el cliente no sabe bien qué está contratando, si un producto financiero o de seguros, lo que puede originarle pérdidas.

Los seguros de vida, salud y decesos se llevan la peor parte de este informe. En los primeros de ellos, las entidades realizan estimaciones con beneficios máximos sobre valores variables, sin informar que la rentabilidad para el cliente pude ser cero.  

A la banca en general, a veces se le "olvida" enviar a los clientes comunicación de subidas de primas en tiempo y forma como marca la Ley de Contrato de Seguro, lo que hace que muchos clientes, una vez cargados sus recibos, se vean obligados a pagarlos para evitar que las entidades después les reclamen el impago a través de la misma normativa que ellas previamente han incumplido.

En cuanto a los seguros de salud, el informe del inspector hace referencia a extensas irregularidades, desde subidas desproporcionadas de primas, hasta la anulación de pólizas cuyos titulares, durante el tiempo en que han estado asegurados, han desarrollado enfermedades crónicas que suponen un alza en la rentabilidad del cliente.

Los seguros de decesos no se libran tampoco de este tipo de prácticas, las entidades bancarias incluyen coberturas no contratadas inicialmente por el asegurado, con el fin de justificar unas subidas de prima que posteriormente aplican.

Son un ejemplo de las muchas irregularidades que algunas entidades del sector llevan a cabo a diario y que suponen, no sólo salpicar a aquellas que no lo hacen, sino comprometer el prestigio de muchas entidades de nombre.

Recordemos que la Primera Directiva de Hipotecas obliga a los bancos a tomar una serie de medidas a favor de sus clientes para evitar en buena medida que todas estas prácticas irregulares pueden controlarse.

La mejor decisión siempre es buscar la alternativa posible y encontrar un mediador de confianza que mire por nuestros intereses más allá de su propio beneficio económico, ya que, al fin y al cabo, el beneficio que todo mediador pueda obtener de las compañías por la mediación de nuestros seguros, va a depender de que sigamos confiando en él.

Bottom Ad [Post Page]

LaGuiadelSeguro