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Las dificultades de los últimos gobiernos para mantener y garantizar el equilibrio del sistema público de pensiones, supone hoy la principal preocupación de los españoles, por encima de problemas como la vivienda o la hipoteca. 

Y es que, después de una larga vida de esfuerzo y cotizaciones, la incertidumbre sobre lo que va a pasar con nuestro medio de sustento en la última etapa de la vida, preocupa y mucho a las nuevas generaciones que ahora contribuyen al sistema,.

No es para menos si tenemos en cuenta que el gasto en pensiones el pasado mes de septiembre de 2016 superó los 8.500 millones de euros, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

En la última década el gasto en pensiones ha subido, y ahí es nada, un 60,7 % debido principalmente a dos factores; el incremento de la pensión media, y la incorporación al sistema de un mayor número de pensionistas, ejerciendo así mayor presión si cabe sobre las mermadas arcas de la Seguridad Social.

Y es que, aunque el número de pensiones que el Gobierno debe pagar crece a un menor ritmo que el número de afiliados a la Seguridad Social; el gasto en pensiones crece a mayor velocidad que las cotizaciones. Actualmente, hay 2,29 trabajadores por cada pensión. El déficit del sistema es evidente.

Pensiones, el reto más preocupante e incierto.
Pixabay

"La jubilación en este momento preocupa"
Para intentar retrasar la caída del sistema se han tomado una serie de medidas en los últimos años; atrasar la edad de jubilación, ampliar los años de cotización para poder cobrar la pensión y el período a utilizar para el cálculo de la cuantía de las prestaciones.

Según la institución FUNCAS, el valor real de las pensiones irán disminuyendo a medida que vayamos envejeciendo, provocando inevitablemente la bajada del poder adquisitivo de los jubilados. Las reformas pueden garantizar que el sistema no quebrará por completo, pero las pensiones serán cada vez más bajas. Para hacernos un idea en 2050 serán un 35% inferiores.

Hace un lustro que el Gobierno se ve obligado a recurrir al Fondo de Reserva de las pensiones para hacer frente a las pagas extras. En 2011 esta hucha contaba con 66.815 millones de euros de reserva. Cinco años más tardes, en julio de 2016 la cantidad que había era de 25.175 millones un 35% menos. Si seguimos así, el fondo debería agotarse en agosto de 2018.

La Unión Europea apremia a España a hacer nuevos ajustes en su economía. Las ideas que se contemplan ahora para financiar las pensiones, concurren en la creación de nuevos impuestos, ya que las cotizaciones no dan para más.

Así los españoles de a pié creen que las nuevas generaciones no podrán acceder a una pensión pública que le permita cubrir sus gastos cotidianos. Y no van muy mal encaminados... Según un estudio del Instituto Aviva cada español deberá ahorrar 7.700 € anuales para conservar su actual nivel de vida tras la jubilación. Los jóvenes de 20 años deberán reservar 2.700 € anuales, los treintañeros 3.300 €, los de 40 años deberán ahorrar 4.400 € al año, mientras que quien ya haya alcanzado el medio siglo, deberán ahorrar 6500 € al año de media. Unos datos y unos números de auténtica locura.

Tomando conciencia de todo esto, al igual que ocurrió años atrás con el ramo de Salud. Los ciudadanos cada vez tendrán que concienciarse más en lo que esta por venir para planificar convenientemente su futuro. Y en este sentido, los ciudadanos deberían conocer de una manera clara su prestación por jubilación, lo que al fin y al cabo le va a quedar. Sólo así, tendrá la posibilidad de complementar su jubilación con otras alternativas de ahorro privado como los planes de pensiones, los seguros de vida ahorro, PIAS, etc..

Comentábamos un poco sobre los planes de pensiones privados en esta otra entrada

Indudablemente, aunque existe una buena fiscalidad para aquellos que contratan planes privados, el Gobierno debería emprender nuevas acciones encaminadas a propiciar en mayor medida que los ciudadanos tomen la decisión de contratarlos con más determinación.

Vamos a terminar diciendo que según un estudio de Global  Actuarial, los seguros de vida riesgo pueden salir hasta un 35% más caros haciéndolos con el banco que contratándolo a través de una aseguradora. Este informe ha sido realizado mediante la técnica del cliente secreto entre 12 entidades bancarias y 15 aseguradoras.

Esas diferencias han crecido sensiblemente en los últimos años coincidiendo con la caída de los ingresos de las entidades financieras en su negocio de hipotecas y créditos de consumo.

Algunas fuentes consultadas: Bernat Garau (Aseguradores)

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