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Esta es una cuestión bastante complicada de tratar, ya que en un siniestro pueden influir muy diversos factores que, en ocasiones, escapan a nuestro alcance.

Todos los días ocurren accidentes, algunos son tan ambiguos y particulares, que es frecuente que aparezcan incidencias en el trámite normal que llevan a cabo las compañías.

A falta de testigos o atestado policial, ¿quién tiene la razón cuando las partes no se ponen de acuerdo?

Para normalizar esta problemática la mayoría de compañías aseguradoras están acogidas a una serie de convenios establecidos entre ellas.

Podemos leer un poco más sobre esto aquí 

Estos convenios tratan de dar solución a los plazos de tramitación y a las discrepancias existentes en las versiones que cada asegurado aporta a su compañía.

¿Cómo? A través de lo que se conocen como Normas Subsidiaras. Estas normas determinan en suma la culpabilidad del siniestro en base a la forma de ocurrencia declarada por los asegurados y la localización de los daños en el vehículo. 

En ocasiones por mor de las circunstancias estas normas nos perjudican, resultando deudores ante la compañía contraria. En esos casos, nuestra aseguradora se verá obligada a aceptar a la compañía contraria siguiendo el protocolo establecido en convenio.

¿Qué se puede hacer si nuestra compañía se ha visto obligada a aceptar por convenio y creemos que la culpa es del contrario?

La única alternativa es acudir a la vía judicial. Lo podemos gestionar a través de nuestra propia compañía, que asumirá los gastos del procedimiento y los honorarios de abogado y procurador. Pero claro, la compañía asume el gasto sólo si la reclamación es viable (ilimitado generalmente con los abogados de la compañía).

imagen: pixabay
Para que una reclamación sea viable se exigen elementos de prueba que en un juicio hagan decantar la balanza a nuestro favor.

Si decides reclamar por tu cuenta a través de un abogado particular, deberás hacer una designación expresa por escrito y comunicarlo a la compañía, que sólo asumirá los honorarios en caso de que haya sentencia firme a tu favor y hasta el límite establecido en póliza para esa garantía.

¿Cómo podemos comunicar correctamente un parte de siniestro para que después no surjan problemas?

Para evitar futuros inconvenientes debemos hacer bien las cosas desde el principio. Si tenemos un siniestro, no vale tener prisa, ni parar un minuto y pasarse los teléfonos para aportar después los datos de los seguros respectivos. 

Tampoco vale rellenar de cualquier modo la declaración amistosa de siniestro (el parte azul), ni dejarla en blanco para que el mediador de cada póliza después nos diga qué tenemos que poner. Todo eso nos traerá problemas.

Cuando tenemos un siniestro, siempre que no hayamos resultado lesionados de consideración y las condiciones del tráfico y la vía lo permitan, es importante bajarse y tomar instantáneas en perspectiva de la posición en que han quedado los vehículos tras el golpe. Si la perspectiva permite hacer la foto con las señales o semáforos que puedan afectar a los vehículos, mejor. ¿Quién no tiene hoy en día un Smartphone?

No te preocupes, en seguida podremos retirar nuestro vehículo para no interrumpir la normal circulación del tráfico. Tomar unas fotos nos llevará  unos pocos minutos y acreditará no sólo el golpe y los daños, sino también cómo ha tenido lugar el mismo.

También ya hoy podemos colocar una cámara en nuestro vehículo. Son muy económicas y podemos grabar todo lo que acontece mientras estamos conduciendo. Nos ayudará mucho para acreditar cualquier circunstancia.

Si aparece la autoridad y levanta atestado, perfecto. Algo que tenemos ganado. Pero si no aparece rellena tranquilamente y a conciencia la DAA. No hace falta rellenar exhaustivamente el parte amistoso, pero hay algunas casillas que son fundamentales. La fecha, el lugar (con código postal), la Matrícula de ambos vehículos, localización de los daños o punto de colisión, la columna de circunstancias (la de en medio), el croquis y las observaciones. 

Presta mucha atención a lo que se va a poner en la columna de circunstancias, sobre todo si no sabemos muy bien que vamos a poner, o si el siniestro es ambiguo. Se debe señalar sólo una casilla por cada una de las partes. Si no sabéis qué poner o no queda claro, lo mejor es dejarlas en blanco. Si se deja en blanco es ineludible que cada parte indique en la casilla “observaciones” cómo ocurre el siniestro. Si se hace croquis, estupendo, pero si no se tiene claro, mejor no hacerlo. 

Es importantísimo señalar si existen lesionados. Si tienes alguna molestia o el siniestro ha sido aparatoso y temes que luego puedan surgir, indica tus datos como lesionado, aunque haya sido algo leve, tanto tú como las personas que puedan acompañarte. Si luego no es nada, no tendrás inconvenientes. Pueden surgir problemas en caso de no indicar lesiones y luego quieras reclamarlas.

Hazte de todos los testigos que puedas (fundamental DNI y Teléfono). Casi siempre hay gente por la calle, aunque otra cosa es que estén dispuestas a apoyar nuestra versión. No todo el mundo quiere o puede ir al juzgado llegado el caso.

Junto con la DAA y las fotos que hayamos hecho, vamos a aportar un escrito fechado, firmado y encabezado con nuestros datos personales dirigido a la compañía (poner expresamente los datos de nuestra aseguradora). En él explicaremos pormenorizadamente y con suficiente claridad lo que ha ocurrido, no escatimes en detalles. 

Está claro que pagas un seguro para estos casos, y querrás que tu mediador te asesore y gestione el tema, pero él no es adivino ni puede obrar milagros, no puede sustituir tu comunicado, estás obligado a proporcionarlo a la compañía por ley. 

Junto con la documentación que estamos comentando, imprime capturas "google street" del lugar y adjúntalas también en la comunicación que hagas a la compañía, te serán de utilidad para demostrar lo que explicas y para que quien tramite el parte pueda concluir correctamente qué ocurrió. Si en tus fotos no se ven las señales o semáforos que afecten a los vehículos, éste puede ser un aliado válido (aunque será un perito el que determine este extremo en caso de valorar una posible demanda)

Si sigues todos estos consejos vas a evitar con mucha seguridad que el trámite por convenio se tuerza. No obstante, si las circunstancias o la mala suerte perjudican tu versión, siempre puedes acudir a la vía judicial como hemos comentado antes.

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