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Si vives en una ciudad, sea grande o pequeña, seguro que haces uso del autobús urbano con mucha frecuencia. En la mayoría de casos, es más rentable el transporte público dentro de la ciudad, que cualquier otro medio de transporte propio. 

También resulta más práctico, aunque no proporcione la misma comodidad, ya que el circuito de los buses urbanos, se integra en vías de difícil acceso para el tráfico rodado, o bien éste está limitado, lo que hace que verdaderamente los que se aventuren con sus propios medios, experimenten a veces una auténtica odisea para ir al trabajo o regresar a casa.

Sin embargo, algo tan rutinario como coger un autobús urbano, se puede complicar en ocasiones. La normativa municipal y la policía local se afanan por intentar mantener libre los carriles reservados a este tipo de vehículos, pero no todas las ciudades son tan estrictas. 

En muchos lugares, existe un continuo y constante trasiego de vehículos que ocupan estos carriles reservados, en donde es frecuente ver coches parados, vehículos comerciales en operaciones de carga y descarga, motocicletas, ciclomotores, bicicletas, incluso gente que cruza indebidamente.

Todo ello hace que conducir un vehículo de esa envergadura por la ciudad, con tramos realmente estrechos, y con multitud de obstáculos, se convierta en todo un hándicap para los propios conductores de autobúses que además, por si eso fuera poco, deben hacer todo lo posible por cumplir con el horario que la empresa establece en cada parada, desplegar las rampas habilitadas para discapacitados físicos, nivelar el piso del bus a la par del acerado, velar por el acceso y bajada de personas de edad avanzada, manipular con la máxima precaución posible los mecanismos de cierre y apertura de puertas en vehículos a veces atestados de público, y rizando aún más el rizo, cobrar los tickets cuyo pago se hace en efectivo.

A todo esto, añadimos que la mayoría de las personas que van en el interior del bus urbano, viajan de pié, sosteniéndose como pueden, en muchos casos, con dificultad, o manipulando bolsas o carros de la compra.

En realidad, si tenemos todo esto muy en cuenta, pocos supuestos se dan para la ingente cantidad de ciudadanos que utilizan diaria y habitualmente los servicios de este tipo de transporte público.

Imagen: pixabay
Cuando tiene lugar un accidente con viajeros que resultan lesionados, tenemos que distinguir entre dos tipos de siniestros bien diferenciados: 

Siniestros cubiertos por el seguro obligatorio de circulación: son aquellos que ocurren cuando las causas que motivan el accidente se dan como consecuencia de un hecho derivado de la circulación. Generalmente tienen lugar cuando el vehículo está en movimiento, pero también tienen esa consideración aquelllos siniestros ocurridos mientras el vehículo está parado y recibo un golpe de un tercero o cuando el bus iniciando la marcha.

Pongamos varios ejemplos: el autobús urbano inicia la marcha tras salir de la parada bus o la aminora brúscamente al llegar a ella, y en alguno de esos instantes, un viajero pierde el equilibrio, cae y resulta lesionado. Tendría la consideración de siniestro cubierto por la responsabilidad civil de circulación.

Citemos otro ejemplo interesante; bus urbano parado en un semáforo en rojo, un ceda el paso o un paso de peatones, que recibe el impacto trasero o lateral de otro vehículo. Si existen lesionados tendría que cubrirse por la póliza de circulación.

Siniestros cubiertos por el seguro obligatorio de viajeros (SOVI): tienen consideración de siniestros cubiertos por el seguro obligatorio de viajeros, todos aquellos que tienen lugar mientras el bus urbano se encuentra detenido, ya sean caídas en el interior del bus mientras los viajeros se desplazan hacia las puertas de salida, como aquellos otros que ocurren mientras los viajeros suben o bajan del vehículo.

Indiquemos algunos ejemplos, una persona que sube al bus, tropieza y resulta lesionada con un corte, una contusión..., el siniestro tendría cobertura por el SOVI del vehículo. Un viajero que intenta bajar del bus y al hacerlo, resbala y cae en el interior del vehículo o al exterior, también lo tendríamos que considerar como SOVI. Un usuario que camina por el interior del bus, estando éste totalmente detenido, para tomar una de las puertas de salida, pierde el equilibrio y cae, también sería SOVI.

Con este preámbulo, ¿qué demonios quiere decir esto del SOVI o del seguro obligatorio de circulación? Si resulto lesionado en el autobús sea por la causa que sea, ¿no tengo derecho a que se me indemnice? La respuesta es sí. Tenemos derecho a que se nos indemnice por las lesiones causadas; sin embargo, la ley establece distintos baremos de indemnización según el accidente sea considerado como SOVI o como Responsabilidad Civil de Circulación.

Así el Real Decreto 1575/1989, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el reglamento del seguro obligatorio de viajeros define en su anexo un baremo de indemnizaciones correspondientes a los siniestros SOVI.

Sin querer meternos en muchas profundidas, podemos decir que las indemnizaciones por siniestros SOVI son considerablemente más reducidas para muerte o lesiones de importancia, que aquellas que se abonan por accidentes de circulación.

Puedes ver los baremos del SOVI (últimas páginas) aquí

Algunas nociones sobre las cuantías en accidentes vinculados a la responsabilidad civil de circulación: aquí

Tras conocer estas nociones generales, ¿cómo reclamo?, ¿qué hago?

Lo primero que tenemos que hacer cuando accedemos al bus es conservar nuestro ticket de viaje si lo pagamos en efectivo, también si hacemos uso del bonubús, pero en este segundo caso, no tendríamos tanto problema en un momento dado, porque al pasar nuestra tarjeta por la máquina, se queda registrada la fecha y hora en que hacemos uso del autobús, y después podemos solicitar una impresión de los datos a la empresa municipal o concesionaria.

Si hemos resultado lesionados en el transcurso del viaje, o tras subir o bajar al bus, lo primordial es avisar al conductor y comentarle lo ocurrido facilitando nuestros datos personales para que pueda dejar constancia por escrito de lo ocurrido al finalizar su jornada de trabajo. Exige que te facilite los datos del vehículo y la compañía aseguradora antes de irte.

Cada empresa responsable de las líneas de urbanos lo gestionan de una manera distinta, pero en suma, todas tienen concertados centros hospitalarios donde podemos acudir con un boletin o un documento de autorización, que a veces el propio conductor facilita, aunque también nos lo pueden entregar en las oficinas de atención al perjudicado.

Es importante acudir siempre a estos centros en el menor plazo posible, sobre todo si se trata de siniestros SOVI, ya que la ley exime a la aseguradora de la obligación de prestar atención médica al perjudicado, si éste reclama la prestación sanitaria pasadas 72 horas del siniestro.
Si acudimos a estos centros, seguiremos el tratamiento médico recomendado hasta el alta y seremos indemnizados según los baremos correspondientes.

Si el lesionado ha de ser trasladado a un centro hospitalario, el propio hospital reclamará a la aseguradora, a través de un proceso interno, los gastos que haya generado la atención al lesionado. Posteriormente, podremos reclamar en la compañía de seguros nuestro derecho a ser indemnizados.

Cuando el siniestro donde hemos resultado lesionados, sea como consecuencia de un hecho de la circulación, el convenio asegurador que existe entre compañías aseguradoras y centros hospitalarios, reconoce el derecho del lesionado, a ser atendido en cualquier centro hospitalario de su elección, siempre que no sea privado, o aún siéndolo, siempre que esté acogido a estos acuerdos.

No ocurre igual con los SOVI que, como hemos comentado antes, tienen un tratamiento especial por parte de las aseguradoras. Si el siniestro que tengas en el bus puede ser considerado como SOVI, ten siempre presente que debes comunicarlo al conductor del bus antes de irte, aunque en ese momento no sientas molestias porque, si no lo haces, puede ser que posteriormente tengas problemas y el conductor del bus no reconozca que has resultado lesionad@ ante la empresa municipal o concesionaria, y por ende, la empresa indicará lo mismo a la aseguradora, lo que te llevará a un largo y tedioso proceso administrativo o judicial.

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