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En España tenemos uno de los sistemas sanitarios más completos del mundo. El acceso gratuito al servicio sanitario público es uno de los principales pilares del estado de bienestar. En muy pocos países de nuestro entorno existe una estructura sanitaria tan completa como en nuestro país.

Sin embargo, la delicada situación económica en la que nos hemos visto envueltos durante todos estos años, ha hecho que los recortes lleguen inevitablemente también a la cadena sanitaria, lo que ha originado una merma en los servicios que se prestan, provocando que el propio sistema se vea en ocasiones, saturado. Quizás más de la cuenta y esto origina que la calidad de las prestaciones sea cada vez peor.

Las compañías de seguros que están informadas de todo lo saben, y como el mundo de los seguros es un negocio como otro cualquiera, las aseguradoras están aprovechando la coyuntura para ampliar sus líneas de negocio.

Estamos convencidos de que en algún momento, te has preguntado si sería buena idea contratar un seguro de salud. Y lo cierto es que existen seguros de salud en el mercado muy atractivos y completos. ¿Merece la pena? Todo lo bueno es bueno, y si te lo puedes permitir, accederás a un sistema sanitario privado de una calidad de servicio excelente.

Pixabay
La problemática del sistema sanitario público radica, principalmente, en que no siempre el médico de atención primaria te deriva al especialista, y cuando lo hace, lo hace porque verdaderamente urge. Y para colmo, estando ya en esa situación, nos vemos en una lista de espera interminable.

Esta situación es distinta en el sistema sanitario privado. Cuando nos hacemos una póliza de salud, nos entregan una simple tarjeta que mostraremos en las consultas o centros, y un cuadro médico con profesionales de todas las especialidades. 

De ese cuadro médico podemos acudir al especialista que necesitemos, simplemente, llamando por teléfono y concertando una cita. Algunas aseguradoras especializadas en estos productos de salud, garantizan la cita del profesional dentro de un período concreto (dentro del mismo mes, en quince días...).

Una vez acudimos al profesional éste nos reconoce, y si necesitamos alguna prueba, nos extienda un volante para que nos hagan las pruebas en centros concertados con nuestra compañía aseguradora. Para determinadas pruebas de envergadura hay que solicitar permiso a la compañía, pero para la mayoría de pruebas rutinarias no es preciso. No tenemos que hacer nada más. Los profesionales a los que acudimos se encargan de los trámites internos de cobro.

En cuanto a los servicios de urgencias son iguales que los que se prestan en hospitales públicos, lo único que con menor tiempo de espera y una mayor calidad en el servicio.

En el mercado existen multitud de seguros de salud. Hay que prestar atención a las modalidades porque no todas ofrecen lo mismo.

¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de buscar un seguro de salud?

Debemos prestar atención primero a varios cuestiones:

- Cobertura básica o completa. Todas las compañías de seguros nos ofrecen distintas modalidades de seguros, desde aquellas que tienen cobertura básica, hasta aquellos productos que tienen una cobertura completa. Revisar bien esta cuestión nos ayudará a conocer qué nos están ofreciendo concretamente. Así evitaremos sorpresas futuras.

- Cuadro médico o reembolso. Algunas compañías ofrecen la posibilidad de acceder al cuadro médico como hemos explicado a lo largo de esta entrada, y otras, como DKV, que te ofrece la posibilidad de contratar una póliza de reembolso. ¿Qué quiere decir esto? Pues que puedes acudir al centro médico de tu elección, realizar tú el pago en un primer momento y solicitar a la compañía el reembolso de los pagos efectuados. En ocasiones, estos seguros no reembolsan el 100%. Hay que tener en cuenta que los centros concertados tienen precios especiales para las compañías de seguros.

- El copago. Tendrás que pagar una cantidad concreta en los servicios que estén estipulados. Hay compañías que no lo tienen. 

- La franquicia. Son servicios concretos los que usan franquicia. Normalmente, suelen ser servicios que tienen una frecuencia relativa o mucha incidencia, y que suelen ser a la vez, costosos para las compañías, tal es el caso del servicio dental.

- La preexistencia. ¿Qué es esto de la preexistencia? Quizás sea una de las cuestiones más espinosas a la hora de contratar un seguro de salud, pero claro, depende del lado desde donde se mire. Cualquier enfermedad, secuela, cirugía u otra condición de salud que tengamos antes de hacer nuestra póliza de salud puede ser considerada preexistencia médica, y por tanto, carecer de cobertura. Las compañías aseguradoras que incluyen la preexistencia, entienden que únicamente deben asumir las consecuencias económicas de un servicio, cuando la causa del mismo tiene lugar una vez tomado efecto la póliza. Muchas compañías la eliminan directamente y otras las incluyen en sus productos más básicos. ¡Cuidado porque no todo el mundo conoce esto!

- La carencia. Es el período de tiempo desde que formalizas tu póliza de salud, durante el cual no puedes hacer uso de los servicios sanitarios que te ofrece la compañía. Aumentan o disminuyen según la especialidad sanitaria. Muchas compañías directamente lo eliminan o lo excluyen de sus productos más destacados.

 El precio de los seguros de salud está hoy muy reñido por la competencia tremenda que existe en el mercado. Si te lo puedes permitir, el seguro de salud para ti y para los tuyos es un valor añadido y una opción inmejorable de acceder paralelamente a un gran servicio de calidad.

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