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3 de cada 10 hogares no tiene seguro en España

Se trata de uno de los datos más sorprendentes que podemos encontrar en torno al sector. En España hay una fuerte tendencia por la propiedad de la vivienda. A cierre de 2016, y de eso hace ya dos años; las viviendas en propiedad en nuestro país se situaron en el 77,8%; es decir, casi 8 de cada diez viviendas lo eran en propiedad.

Si se supone que invertimos la mayor parte de nuestros ahorros y una buena parte de nuestra nómina o ingresos, en pagar la hipoteca de nuestra propiedad, ¿cómo se concibe el hecho de que no hagamos ningún seguro que proteja ese patrimonio?

Desde LaGuiadelSeguro siempre hemos tratado de de explicar que, lo que más nos conviene, en este caso y en otros muchos supuestos; es trasladar nuestra responsabilidad patrimonial a la compañía de seguros. Es decir, salvaguardar nuestro patrimonio, nuestros ingresos y hacer que el pago de cualquier eventualidad sea asumido por una compañía de seguros a cambio de una contraprestación en forma de póliza.



Vemos a diario cómo nos bombardean las noticias en los telediarios, cuando incendios descontrolados se llevan por delante todo lo que encuentran a su paso, incluido las viviendas que forman parte del terreno. Cuando no son los incendios, las inundaciones y las grandes crecidas provocan daños en muchas viviendas, cuyos propietarios a veces lo pierden todo.

En alguna de estas situaciones, ¿quién paga todo eso?

La respuesta es bien sencilla, los riesgos extraordinarios son cubiertos por el  CONSORCIO DE COMPENSACIÓN DE SEGUROS, pero con una salvedad, el propietario del bien, sea un coche, una vivienda o un negocio, debe tener en vigor una póliza de seguro acorde con lo descrito.

¿Qué queremos decir?

Cuando pagamos nuestro recibo de seguro, sea de una vivienda, de un coche, de un negocio..., la compañía de seguros, paga una cantidad establecida al CONSORCIO DE COMPENSACIÓN DE SEGUROS, ¿para qué? Pues para que, en situaciones extraordinarias donde es este organismo es el que debe hacer frente a las indemnizaciones, pague los daños de su asegurado. ¿Y en qué proporción? En proporción a como tengamos hecha nuestra póliza de seguros, por eso es muy importante que lo declarado en la póliza se corresponda con la situación actual de la vivienda en cuanto a continente y contenido.

¿Qué ocurre si no tenemos seguro y una catástrofe natural como un incendio o una inundación terminan por llevarse nuestra casa por delante y arruinando nuestras pertenencia?

Pues lamentablemente lo perdemos todo. Todo por lo que hemos luchado, todos nuestros ahorros, toda nuestra inversión, todo se reduce a nada. Después nos encontraremos solos, se cerrarán muchas puertas y estaremos supeditados quizás a algún plan de ayudas que las autoridades locales puedan poner en marcha. Y mientras tanto, si tenemos hipoteca, deberemos seguir pagando.

¿Y por qué ocurre esto? ¿Qué motiva a la gente a desproteger así su patrimonio?

Bueno, existen motivos varios como para cualquier situación en la vida. Se trata de un seguro que no es obligatorio, sobre todo si la casa está pagada, incluso existen muchas hipotecas que no disponen de un seguro de hogar.

Y, aunque el coste de un seguro de hogar oscila entre los 120-140 € de un piso normal en la ciudad y los 240-250 € de una casa de pueblo, los propietarios, por lo general, prefieren no gastar ese dinero.

Esa tendencia es más generalizada en las poblaciones rurales y en los pueblos, donde la gente de cierta edad ya no considera necesario asegurar su casa. La mentalidad es que es resulta muy improbable que un acontecimiento extraordinario llegue a afectar a su vivienda.

Fuegos, inundaciones, fuertes granizadas capaces de agujerear cualquier tejado, vientos huracanados con fuerza como para llevarse tejados, incluso muros a su paso; son algunos de los peligros naturales a los que nos enfrentamos cada día y cada vez con mayor frecuencia y en zonas donde no es ni ha sido habitual este tipo de acontecimientos.

Hemos visto morir gente en cornisas caídas por el viento o la falta de mantenimiento. La responsabilidad civil como propietario es una de las garantías que incluye nuestro seguro de hogar. En muchos pueblos se acostumbra a usar el mármol para revestir las fachadas de las casa, en ocasiones sin sus correspondientes tornillos de seguridad. ¿Qué pasa si una loza de mármol se desprende y ocasiona daños a una persona que camine debajo?¿Qué ocurre si esa persona fallece? Si no tienes seguro de hogar, prepárate para pagar una buena indemnización.

Es muy cierto el dicho de "sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena". Así que, protege lo que tanto te ha costado juntar, y contrata lo antes posible un seguro de hogar que te ofrezcas la tranquilidad de dormir por las noches.

Ya se sabe que el desconocimiento de una ley no exime de su obligado cumplimiento.

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